El perchero
El perchero Historias de bar A menudo, son los objetos sencillos los que guardan las historias más profundas. El perchero de un bar, invisible para la mayoría, puede convertirse en un testigo silencioso de recuerdos, amores perdidos, despedidas y encuentros. El perchero es un relato de esas vidas que se cruzan, de los momentos efímeros que, aunque se olviden, siguen guardados en los rincones más inesperados. Nadie se fija en él. Apenas un trozo de hierro oscuro, torcido en las puntas, anclado a la pared junto a la puerta. Pero ahí sigue, sin moverse, sin hablar, cargando con todo lo que el tiempo no quiso llevarse. 1. 1985 — La cita de los jueves Cada jueves a las siete, Julián entraba sin saludar, dejaba la gabardina gris en el primer gancho del perchero y pedía un vermut. Siempre el mismo, con dos hielos y una aceituna. Se sentaba en la mesa del fondo, de espaldas a la ventana. Ella llegaba a las siete y cuarto. Pelo recogido, bufa...